martes, 25 de abril de 2017

Francia: abstenciones

Los resultados oficiales son claros y completos. A diferencia de los Estados Unidos en los que me resulta difícil calcular el peso que los votos emitidos tienen sobre el total de los inscritos y, mejor, sobre el total de los que se podrían haber registrado para votar, los datos de Francia dan el total de votos que ha recibido cada cual, el porcentaje que supone ese voto sobre el total de votos emitidos y sobre el total de votos posibles (inscritos).
Lo primero que me parece que hay que preguntarse es qué significa esa quinta parte de los inscritos que no ha votado (22 por ciento). Una parte, seguro, se debe a lo que se llama "abstención técnica": los que se pusieron enfermos, tuvieron que salir corriendo a socorrer a un familiar, se dieron cuenta de que no disponían de documento acreditativo y demás pequeños accidentes de la vida cotidiana. Pero la parte interesante (no conozco su peso sobre el total) es de los que no sabían a quién votar que se juntan a ese 1,78 de votos emitidos en blanco. Estos creen que su deber es votar, pero solo pueden decir que no son partidarios de ninguno de los candidatos por este medio (lo he usado un par de veces en mi vida). Una parte de los abstencionistas está en la misma situación. Y ambos son un síntoma de que algo no funciona en esa (y en muchas otras) democracias. Tal vez funcione la "cracia", el gobierno, pero es obvio que el "demos", el pueblo, el electorado, no acaba de funcionar.
Opiniones en este último sentido se han escuchado en esta Francia pre-electoral. Desde fuera, hay incluso quien eleva el punto de mira y encuentra que se trataba de los mismos perros con distintos collares, sin novedad. No lo tengo tal claro, si pienso en Melénchon. Pero sí reconozco que algo hay de eso en algunos de los abstencionistas o "blanquistas".
¿Qué pasará ahora en la segunda vuelta? Con el nivel de banalidad y espectáculo en que convierten las campañas a la noble política convencional y la trasforman en teatrillos y sainetes, es posible que se crucen dos fuerzas opuestas. Por un lado, que se agudicen las tendencias abstencionistas: si no gustaban 6 u 11 (Hamon incluido con su 6.3 sobre votos emitidos, 4,8 sobre inscritos -pobres socialistas, quién te ha visto y quién te ve, que podría decir Mitterand), no se ve por qué tienen que gustar dos de ellos. Pero, por otro lado, "que siga el espectáculo" hace entrar el síndrome del fútbol, de la competición entre dos en la que es más fácil tomar partido "contra" uno de ellos y, por tanto, votar por el otro. Y no necesariamente el voto a la contra será contra Le Pen.
Mi impresión es que habrá menos abstenciones el 7 de mayo en la segunda vuelta. Y, si gana Macron, se pueden esperar grandes movimientos para que haya suficientes candidatos para las siguientes elecciones -la llamada "tercera vuelta"-, las parlamentarias del 11 y 18 de junio para las que el partido de Macron se llenará de oportunistas que buscan su lugar al sol del cargo. Pero esa es otra historia.

domingo, 23 de abril de 2017

Asesinato judicial en Arkansas

Después de casi 25 años proclamando su inocencia, Ledell Lee fue ejecutado en Arkansas. Es el primero de una serie de 11 ejecuciones programadas por el gobierno de aquel Estado. ¿Razón? Que estaba a punto de caducar el fármaco que normalmente se utiliza y del que dispone tal gobierno.
Si el señor Lee tenía razón, se trataría de un asesinato judicial más. Irreparable. Reconocer la posibilidad del error judicial es un argumento fuerte contra la llamada "pena de muerte".

sábado, 22 de abril de 2017

Día de la Tierra, día de la ciencia

Hoy están convocadas numerosas manifestaciones de científicos. Protestan, en los Estados Unidos, por la proliferación de ideas pseudocientíficas y acientíficas ampliamente difundidas en su sociedad (y no solo en ella). La guinda ha sido Trump, aparentemente. Y se convocan precisamente en el Día de la Tierra por la preocupación en capas de la comunidad científicas por el "negacionismo" frente al cambio climático que no se resuelve diciendo que "la mayoría de científicos dicen tal o cual cosa" sino sometiendo las proposiciones de tales profesionales a procesos de verificación o de popperiana falsación.
Me he referido en otras ocasiones al argumento (que a mí me convence) de la "esperanza matemática" (probabilidad del evento multiplicada por sus efectos) y a la lógica suicida de esta especie humana como tal especie, agravada por la lógica del beneficio a corto plazo. Se añade la irracionalidad de la fe en una dirección o en otra (credo quia absurdum). 
Entiendo que se manifiesten. Reivindican la segunda parte de la afirmación de que somos "animales racionales". Lo que no sé es en qué trabaja cada uno de ellos ni quién les va a escuchar. 

Tres Venezuelas: conocimiento y acción

Mi consejo para este fin de semana. Leer los tres textos siguientes, los tres obtenidos en un mismo portal, de ideología reconocida:
1. Está en marcha un golpe de Estado. Escrito desde Argentina. Así que habría que organizar brigadas internacionales.
2. Se trata de una polarización política extrema. El contenido del artículo va a desacreditar a una de las partes (la contraria a la que desacreditan los medios españoles que leo). Pero lo de polarización no es golpe.
3. Es un asunto complicado propio de la crisis que atraviesa el país. Son muchos los factores que intervienen. Algunos, como el rentismo, heredados de regímenes anteriores al chavismo. Otros, propios de la situación económica derivada del petróleo. Incluye la polarización y procura ver cuál es el proyecto de cada una de las partes.
Están recogidos de más sencillos a más complejos. Y de más movilizadores a menos movilizadores. 
Ahora se trata de elegir entre el respeto a la realidad (sin caer en el mitológico mapa a escala 1:1, pero tampoco en el simplismo) y el deseo de cambiarla mediante la movilización de sus actores. La complexité de la complexité (título de un capítulo de un libro de Edgar Morin) tal vez sea el máximo de respeto a la cosa realmente existente, pero es, al mismo tiempo, lo más desmovilizador. Para movilizar al personal no hay más remedio que ofrecer causas sencillas y terapias todavía más sencillas.
Mi problema, en contra de la propuesta que subyace a la tesis XI sobre Feuerbach, de Marx, es que para cambiar la realidad es preciso entenderla antes, mientras que entenderla antes es probable que lleve a no poder cambiarla. Casi se podría decir que las revoluciones triunfan por casualidad (suelen triunfar por colapso previo del poder preexistente) ya que lo habitual es que fracasen al proponer movilizaciones a partir de análisis simplistas o simples engaños para cambiar de élite política.

viernes, 21 de abril de 2017

La amenaza musulmana

Un interesante artículo de Juan Cole sobre las perspectivas demográficas del Islam. Se basa en el Pew Research Center
Como la natalidad de las familias declaradas musulmanes es superior a la de las familias declaradas cristianas, el número de musulmanes podría superar al de cristianos en 2100, habiendo empatado ya en 2060. 
Evidentemente, estas proyecciones demográficas suponen la cláusula "rebus sic stantibus", es decir, que los países de mayoría cristiana seguirán con sus políticas restrictivas de la natalidad (especialmente si son países ricos) mientras que los países de mayoría musulmana se dividirán entre los ricos (que mantendrán tasas de natalidad como las actuales, dado que ya son restrictivos) y los pobres (Norte de África, donde la tasa de natalidad seguirá alta). Si no existieran cristianos en la India y América Latina, los cristianos estarían ya disminuyendo con mucha más claridad, al ser los países ricos también de mayoría cristiana (Europa, América del Norte -Estados Unidos y Canadá-).
Si las cosas siguieran así, no habría tal "amenaza" musulmana (en sentido demográfico) en el mundo de inmediato. Pero puede que no sigan así. 
Todo ello sin olvidar que el aumento de la población no significa necesariamente aumento de los creyentes fervorosos. Podría suceder exactamente lo contrario. Y todavía más si se une a cambios en las economías del Norte de África. Si miro a mi alrededor, sé que las familias que conozco están clasificadas como "familia de país de mayoría cristiana". Pero de ahí a suponer que son cristianos fervorosos hay un abismo. Lo mismo se puede decir de las "familias de país de mayoría musulmana". Juan Cole hace alguna observación pertinente sobre el envoltorio ideológico (racista, xenófobo -y esto en las direcciones posibles para el caso que nos ocupa-) con que se puede acompañar este análisis puramente demográfico.
Siguiendo con el Pew Research Center, esta es la previsión del porcentaje de musulmanes viviendo en diversas regiones del mundo:

Para que se vea el peso de la demografía (rebus sic stantibus), véase, en el informe recién citado, que también en el África Sub-Sahariana es donde más aumenta el porcentaje de cristianos.
(Añadido el 24: Este gráfico lo ofrece The Economist. Pretende reflejar el porcentaje de cristianos en países de Oriente Medio desde principios del siglo pasado. Se observará cómo aumenta tal porcentaje en los Emiratos y en Arabia Saudita, que son la excepción, y la diferencia entre Israel y Palestina hasta que los primeros acaben teniendo mayor porcentaje que los segundos, no sé si debido al expansionismo de los primeros o a las dificultades de establecer fronteras para el muestreo. De todos modos, lo más espectacular es lo de Siria:


(Más sobre este asunto, en la columna de la derecha de este blog bajo el título "El Islam ¿enemigo de Occidente?")





jueves, 20 de abril de 2017

Turno para Rusia

En los medios prefieren decir Putin en lugar de Rusia. Ganas de personalizar. Y ganas de exagerar cuando se trata de las interferencias rusas en elecciones ajenas.
Pero Putin/Rusia aparece cuando se trata de Trump y su optimismo sobre las buenas relaciones entre ambos que pueden extenderse a otros partidos europeos.
Aparece cuando se trata de saber quién financia a Le Pen y para qué.
Y hasta se comenta su presencia a propósito del candidato en desgracia, Fillon.
Y es que las elecciones de este domingo en Francia pueden resultar interesantes para el fin de la Unión Europea y para una crisis adicional en la OTAN. Es decir, para los intereses de Rusia tan expansionista como los Estados Unidos. Y no se crea que el paso de Melenchon a la segunda vuelta cambiaría esto último: también es contrario a la UE y a la OTAN. Y en España, discutiendo sobre el sexo de los ángeles.
Ah, y no se olvide que hablar de Siria es hablar de Rusia como hablar de Corea del Norte es hablar de la China. ¿Estados Unidos

miércoles, 19 de abril de 2017

Lo dice la Escritura

Di una charla por skype sobre la situación mundial. Como el estado de mi ordenador es penoso, hubo que recurrir a que hicieran comentarios por escrito y yo contestaba de viva voz. Hubo uno que me interesó particularmente. Dijo así: “De acuerdo a la relación internacional se sabe que Siria está sufriendo graves problemas pero hay un mención bíblica que esto iba a pasar Isaías 17:1. Como se le puede dar una solución?”
Compleja intervención de la que me quedo con la profecía que trata de una ciudad menos maltratada que otras muchas en Siria. Dice Isaías: “He aquí, Damasco dejará de ser ciudad, y vendrá a ser un montón de ruinas”.
El texto y el contexto es algo más complicado. Pertenece a la categoría de búsqueda de antecedentes bíblicos para hechos recientes. No necesariamente es una profecía para el año 2017 de esta era y es más que probable que se tratase de una maldición del autor del texto.
Aparentemente se inscribe en una tendencia comprensible que consiste en dar sentido al presente recurriendo al texto sagrado. Ha sucedido, como he contado en mi blog, con Trump, su trompeta, su relación con Nabucodonosor o con Ciro que permiten entender qué sucede con este presidente y qué puede suceder.
Este uso de la escritura pasada para entender el presente tiene una variante todavía más interesante: la del anuncio del fin de los tiempos, cosa que aparece en las grandes religiones aunque no sin contradicciones  y diferencias muy sustanciales.
El caso de Viracocha, en los Andes, es confuso ya que se conoce, sobre todo, por lo que los conquistadores cuentan sobre el asunto, no siempre bien informados, y seguidos ahora por quienes reinventan el pasado para legitimar sus propuestas político-indigenistas. Pero el caso es que una versión habla del retorno del Creador que se habría enfadado con sus criaturas. De hecho, se cuenta, que algunos indígenas, al ver a aquellos seres extraños, con barbas, creyeron que los conquistadores representaban precisamente a Wiracocha.
El retorno de Maitreya, para los budistas, tiene sus peculiaridades. Por un lado, las distintas corrientes del budismo difieren en los detalles, pero no en la esperanza de tal regreso que, en versiones latinas supondría: “En esa época, el océano perderá gran cantidad de agua y habrá mucha menos de ella que ahora. Como consecuencia, un gobernador del mundo no tendrá ningún problema para atravesarlo. La India, esta isla de Yambu, será una planicie por todas partes, medirá diez mil leguas y todos los hombres tendrán el privilegio de vivir en ella. Tendrá una cantidad innumerable de habitantes, que no cometerán crímenes ni malos actos, sino que se deleitarán en hacer el bien. [...] Los árboles tendrán hojas, flores y frutas, todo al mismo tiempo. Serán tan altos como puede llegar a sonar la voz y durarán ocho miríadas de años. Entonces, los seres humanos no tendrán defectos, desconocerán las faltas morales y gozarán de entusiasmo y alegría. Sus cuerpos serán muy grandes y su piel tendrá un bello color...”
El Islam espera al Mahdi, pero con discrepancias: “Según los eruditos chiitas, el Mahdi aparecerá primero en La Meca para conquistar el Medio Oriente. A continuación, establecerá la sede de su gobierno islámico mundial, o califato, en Irak. Pero no hay un acuerdo universal. Algunos creen que él saldrá del pozo en la mezquita de Jamkaran en Irán, y luego viajará a La Meca e Irak. Algunos dicen que va a conquistar Jerusalén antes de establecer su califato en Irak. Otros creen que Jerusalén debe ser conquistado como requisito previo para su regreso”.
Los primitivos cristianos (como sus contemporáneos judíos) daban por inminente la Venida. Por eso resulta fascinante una lectura apocalíptica del Padre Nuestro en la que aquellos cristianos pedían a Dios que estableciese su reino en la Tierra, eso sí, librándoles previamente de la tentación y el mal final. No tuvieron mucho éxito. En cambio, hay judíos que han puesto fecha a la venida: inminente en 2015 y  2016.
De forma programática, los Cristianos por Israel defienden a los judíos y a sus propuestas expansionistas en Palestina. Para algunos de ellos, es la mejor manera de acelerar la Venida del Mesías, cosa que se producirá cuando los judíos hayan logrado recuperar la tierra que YHWH les dio en propiedad. No hace falta que sean pro-judíos (pueden ser antisemitas en el sentido de anti-judío) ya que lo que les mueve es su propia fe en la Segunda Venida del Mesías Jesús, cosa que los judíos, obviamente, no comparten.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)