viernes, 26 de mayo de 2017

Preocupación por el extremismo islámico

Datos del Pew Research Center sobre la preocupación en Europa y América del Norte sobre el extremismo islámico

Dos extremos en Europa: Italia y España en uno y Suecia en el otro. No acabo de entenderlo. Sí entiendo que no haya comentarios ni encuestas sobre otros extremismos que, encima, producen más muertos que el islámico (y este es solo un caso. Hay más). Claro que estos son "salvajes", como los de Sudán para Churchill, y los nuestros "civilizados".

jueves, 25 de mayo de 2017

Cataluña, cherchez l'argent

Un interesante artículo situando el separatismo catalanista y el unionismo españolista más allá de los sentimientos. Es decir, bajando a la cuestión financiera: deuda del Reino de España, PIB, consecuencias para uno y otro bando, atrapados ambos por la política antes que por la economía. Por eso ambos están atrapados y no saben por dónde tirar, siendo, como parece ser, un juego de suma negativa.

Empleos locales, robots internacionales

Fueron muchos los que avisaron de que la propuesta de Trump de no deslocalizar empleos en una empresa lo que conseguiría sería destruirlos. Se trataba de que los empleos no se fuesen a México, en busca de mano de obra barata. Se pretendía, así, mantener los empleos estadounidenses. Pero lo que se consiguió fue que la empresa, efectivamente, no se llevara la planta a México, pero que, costes de producción a la vista, sustituyera los empleos por robots. Era previsible y así ha sido.

Timeo danaos

La visita de Trump al Vaticano se suponía que tenía motivaciones electorales, al saber aquél que el apoyo entre los católicos, sus seguidores, estaba menguando. Tal vez por eso su esposa (la que evita ir de su mano) y su hija (la convertida al judaísmo con su matrimonio con un judío) llevaron el velo que no habían llevado en su visita a países de mayoría musulmana y que sí lucieron en ese estado católico. En Arabia Saudita había suficientes negocios de por medio (armas, armas, pero no solo armas) como para que nadie se preocupara de tales detalles mínimos y banales.
Ya no fue tan mínimo el regalo que el papa Francisco hizo, como despedida, al presidente Trump: textos sobre defensa del medioambiente, lucha contra la violencia y elogio de una política económica que no encaja bien con la de Trump puesta de manifiesto en su reciente presupuesto federal. No sé si las motivaciones iniciales se cumplieron. Estos jesuitas...
Por muy entrenados que estén, estas son las caras.

miércoles, 24 de mayo de 2017

Muerte

Es tabú. Está muy feo hablar de ella y hasta pueden hacerse consideraciones desde lo anecdótico a lo muy elaborado. Un ejemplo de lo primero lo tenemos en Machado cuando habla de su caballero andaluz, “de viejo gran rezador”, recogiendo una de las opciones ante la muerte: la creencia en otra vida, en la inmortalidad. Nuestro caballero encuentra en esa religión un consuelo para sus miedos. Otras religiones tienen otras respuestas y hasta las hay que ponen como ideal precisamente el que no haya nada después de la muerte. El ejemplo opuesto sería el de Unamuno con su "ni (…) el anhelo vital de inmortalidad humana halla confirmación racional, ni tampoco la razón nos da aliciente y consuelo de vida y verdadera finalidad a ésta” o sea anhelo de inmortalidad, sí, pero negación de la misma por parte de la razón. 
Disculpe si me quedo en algo más pedestre en la línea de una portada reciente de The Economist: “La muerte es inevitable. Una mala muerte, no”. Porque ambas cosas son difícilmente discutibles: que hemos de morir y que se puede morir mejor o peor.
Hace ya años Johan Galtung establecía tres criterios para saber si una muerte era de mayor o menor calidad. El primero era el momento, es decir, si se producía antes de haber cumplido un cierto ciclo vital. Se refería, obviamente, a las muertes prematuras que, por cierto, cada vez las consideramos con más y más edad. El segundo, el tiempo: ni una muerte repentina ni una muerte que llega después de un largo proceso de sufrimiento propio y ajeno. Finalmente, las causas: cuantas más, mejor, ya que una sola causa siempre te hace pensar que algo se podría haber hecho para evitarla. Múltiples causas dan un sentido de lo inexorable. Un claro ejemplo de muerte de mala calidad sería la de un joven que es atropellado y muere en el acto. Frente a ello, el anciano que sabe que su hora está cerca, que tiene tiempo para dejar arregladas sus cosas despidiéndose de los suyos y muere de varias causas simultáneamente.
El tema se puede ampliar y algunos datos que proporcionaba The Economist pueden ser útiles. El primero se refiere a dónde prefiere morir la gente. La revista ponía el ejemplo de cuatro países (los Estados Unidos, Italia, el Japón y Brasil) en los que se había preguntado dónde preferirían morir si en un hospital, en centros asistenciales o en casa. En los cuatro países la respuesta mayoritaria (y creo que sería también la de los españoles) era la de morir en casa. Pero la cuestión interesante era resultado de comparar esta opinión con la relativa a dónde pensaba el entrevistado que iba a morir realmente y, si había muerto un familiar recientemente, dónde había muerto éste. Lo de la casa disminuía notablemente, sobre todo en el Japón (y en el Brasil en menor medida), a favor del hospital. Una cosa es lo que los entrevistados consideraban muerte de calidad y otra la que podían prever para sí mismos o la que habían observado en familiares muertos recientemente.
Los cuidados a los moribundos son otro campo a añadir. Se trata del mayor o menor grado de encarnizamiento terapéutico (la llamada “distanasia”): la aplicación de medios para mantener en vida a quien se sabe que ya no tiene esperanza alguna de seguir en este mundo. Con “testamentos vitales” o sin ellos, entiendo los dilemas que tienen que afrontar familiares y, por encima de ellos, los médicos. Pero no quita para reconocer la mala calidad de algunas muertes que habían sido inevitables y que, simplemente, se habían retrasado no se sabe bien por qué.
La tentación de separar, en el caso de la “distanasia”, los sistemas sanitarios públicos por un lado y los privados por otro, es difícil de evitar, como también resulta complicado superar las ideologías que atribuyen calidad en uno y otro sistema. La revista que cito no proporciona datos en esa línea, aunque me encantaría conocerlos, sobre todo para saber si mi opinión al respecto está fundada o es fruto de otro tipo de consideraciones. Lo que sí proporciona la revista es el gasto en salud en diversos países, separando el que es sufragado por el Estado, el que sale del bolsillo del enfermo o familia, el que viene de un seguro privado y el que tiene que ver con la ayuda al desarrollo. Cuba, la India, los Estados Unidos y Ruanda serían, respectivamente, cuatro ejemplos extremos. Lástima que no vinieran datos de España.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante.-)

África existe

El artículo incluye este párrafo:
In 2006, just 1 percent of all U.S. commandos deployed overseas were in Africa. In 2010, it was 3 percent. By 2016, that number had jumped to more than 17 percent. In fact, according to data supplied by U.S. Special Operations Command, there are now more special operations personnel devoted to Africa than anywhere except the Middle East — 1,700 people spread out across 20 countries dedicated to assisting the U.S. military’s African partners in their fight against terrorism and extremism.
O sea, que la participación militar estadounidense en el continente ha aumentado y se encuentra en una veintena de países dedicados, con sus aliados, a luchar contra el terrorismo y el extremismo. Es de suponer que esos aliados son los que lo han pedido.
De todos modos, la cosa es algo menos simple. El documento desclasificado que se reproduce al final del artículo que cito incluye estos párrafos finales (que no he conseguido copiar y pegar):
Su misión: promover la estabilidad y prosperidad de África
Sus tareas:
-enfrentarse al extremismo violento
-fortalecer la capacidad de defensa de los estados africanos y las organizaciones regionales
-proteger los intereses de los Estados Unidos en África (añado: eso es, precisamente, lo que habría que conocer)
-evitar las armas de destrucción masiva
 No tengo claro que promover la prosperidad de África sea compatible con la protección de los intereses USA. No son ONG benevolentes precisamente y las prácticas de sus multinacionales (incluso dentro de los Estados Unidos) son algo discutibles desde este punto de vista.

martes, 23 de mayo de 2017

Discutir no es fácil. De Venezuela tampoco

Un buen artículo contra los "venezolanólogos" que se aprestan a atacar al gobierno actual y a sus decisiones extensible a los que se dedican a atacar a la oposición, sin muchos conocimientos sobre los detalles incluso cotidianos (el artículo incluye la necesidad de conocer la geografía del país para poder hablar seriamente sobre él). Pero...
No necesariamente ver las cosas desde dentro permite conocerlas mejor. Cada perspectiva tiene sus pros y sus contras. La de dentro/fuera es de libro: desde dentro se pueden generar "grop think", pensamiento de grupo, en los que el criterio de adecuación de lo que uno dice con la realidad es pertenecer al grupo. Pasa en las mejores familias y ha sido estudiado para algunos círculos del poder en Washington. No sé por qué no va a pasar en los círculos del poder en Caracas. O en los de la oposición. Y aquello en lo que uno cree (y creen sus inmediatos) forma parte de lo que uno buscará en la realidad, normalmente para fundamentar lo que uno piensa.
Detalles vs visión general. Un mapa callejero me permite desplazarme desde mi casa hasta la panadería, cosa que un mapamundi no me permite. Viceversa: si solo conozco el callejero, difícilmente podré entender algunos problemas meteorológicos para lo cual necesito mapas algo más amplios. Hay cosas muy importantes que el callejero me impide conocer, pero lo mismo se puede decir del mapamundi. Hay que saber qué permite cada perspectiva y qué impide o dificulta. Ninguna de las dos es garantía absoluta de nada, aunque, por supuesto, puede haber diferencias entre dos municipios contiguos, simplemente porque tienen alcaldes diferentes, o políticas diferentes como las que hay entre Salinas de Guaranda y Simiátug en el Ecuador.
Cuando se trata de defender como sea o atacar como sea una determinada actuación (la de la Asamblea Constituyente, por ejemplo) es fácil que los artículos periodísticos caigan en la trampa de los dos problemas recién indicados ("group think" y significado de los detalles). El caso puede serlo, de nuevo, el de la convocatoria de la Asamblea Constituyente, pacificadora para unos, dictatorial para otros. El argumento de los primeros es que está en la Constitución vigente (artículos 347, 348 y 349), el argumento de los segundos es que no dice quiénes tienen que votar, si tiene que ser un voto universal o tiene que ser censitario, es decir, de los favorables al gobierno actual (lo de las vacas es anécdota).
El texto que he citado al principio termina diciendo:
Venezuela es epicentro contrahegemónico en clave geopolítica y esto le hace ser más observado que cualquier otro país del mundo. Su proceso político de cambio huye de los esquemas tradicionales porque nació de una constituyente que puso en jaque al pasado y quiso recuperar la soberanía en tiempo récord. Porque además no hizo caso a recetas ni neoliberales ni socialdemócratas. Estas y muchas otras razones hacen que Venezuela sea apetitosa como laboratorio para analistas de cualquier origen ideológico. Sin embargo, se agradece que se escriba con algo de solidez y conocimiento de causa.
No tengo muy claro que el párrafo sea un dechado de solidez y conocimiento de causa. Pero igual es que escribo desde fuera y a distancia. Pero en mi mapamundi no veo tal epicentro ni que sea el más observado ni que su modelo no sea ni neoliberal ni socialdemócrata, cosa, por cierto esta última, innecesaria para explicar la situación actual que más tiene que ver con que, como dice, "indudablemente no todo está perfecto", que es lo que la oposición tratará de resaltar y dar a conocer, a su vez obviando las sanciones desde el extranjero.
La mediación habría sido lo más sensato. Pero ¿quién dice que la especie humana esté formada por animales "racionales"? Cuando hay poder de por medio, lo de "racionales" se reduce y solo queda lo otro. O sencillo gregarismo por parte de los que no van a tener poder, pero disfrutarán, como en el fútbol, de las victorias de sus equipos.
(Añadido el 24: un párrafo con el que comienza un artículo de François Houtart escrito "después de una visita a Caracas":
La idea de una revisión constitucional sobre bases más populares es, en principio, buena pero significa un proceso a medio y largo plazo, cuando los problemas existenciales son a corto plazo. Antes del fin del proceso, la gente puede cansarse frente a las dificultades de la vida cotidiana. Éstas provienen seguramente del boicot y de la especulación de parte del capital local y del imperialismo, pero también de procesos ordinarios en periodos de escasez: mercado negro, acaparamiento de productos, cambios de producción en función de la ley del mercado, usura de los intermediarios, pero también de la corrupción de agentes del Estado.