martes, 2 de mayo de 2017

Cuantitativo/cualitativo

Se trata de saber por qué grupos significativos cambian de voto de una elección a otra (que, por cierto, es una de las razones por las que muchas predicciones electorales fallan: no lo tienen suficientemente en cuenta). En el caso estadounidense, una vez más, proporciona buenos datos asequibles al público sobre qué tipo de elector cambió de Obama a Trump o de Obama a la abstención. Algo tiene que ver el Partido Demócrata, la errónea candidata, las cambiantes condiciones de vida que no se ven reflejadas en los cambios en el PIB y la capacidad o incapacidad de la campaña de Trump para darles una respuesta mejor que las de Clinton (si es que las hubo) o no encontraron respuestas y se fueron a la abstención.
Para el caso francés, solo hay preguntas (no conozco trabajos como el que cito: encuestas, grupos de discusión, entrevistas en profundidad). Queda por saber si los que votaron al insumiso Melénchon votarán por la insumisa Le Pen o se horrorizarán por su proto-fascismo o no votarán al no poder coincidir con Macron. Y qué pasará con los que votaron por los socialistas (partido en peor situación que el Partido Demócrata estadounidense que, al fin y al cabo, ganó en voto popular, pero que se encuentra en condiciones ideológicas y de candidato parecidas).
Y cosas parecidas se podían haber preguntado en las repetidas elecciones españolas del año pasado: por ejemplo, quiénes, por qué y desde qué voto se fueron a la abstención. Y algo parecido de cara a unas posible inminentes elecciones o, en todo caso, cuando toquen: ¿Consigue Podemos mejorar las perspectivas del PP? ¿Consigue el PSOE hacer una oferta creíble? 
Como se puede imaginar, las respuestas no vienen únicamente del terreno cuantitativo. 
Algo así como este gráfico que me llegó hace un par de día  (y que es viejo de marzo de 2016) con los "millones" de la corrupción de los diversos partidos políticos -y la familia real-
Resultado de imagen de corrupcion por partidos
Además que no saber a qué se referían esos "millones" y cómo se habían calculado, era evidente que no se habían considerado todos los casos que andan ahora por los juzgados y los medios (¿solo tres para el PP?), pero la "magia" de lo cuantitativo más la capacidad para fundamentar los propios prejuicios políticos hacían que el gráfico -que, insisto, no tenía mucho sentido- fuera recibido con alegría en algunos sectores ya que demostraba lo que uno quería que demostrase. 
Se podría haber elegido este otro, más reciente, igualmente problemático en su capacidad de llevar a conclusiones definitivas pero que, por lo menos, define su unidad de recuento, a saber, los casos conocidos:
1415625791
Tanto en los gráficos en cuestión como en lo que ahora me ocupa sobre el cambio de voto, el elemento cualitativo es casi tan importante (tal vez más) que el cuantitativo, aunque este último dé la impresión de verdad, seguridad y certeza. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario