lunes, 31 de julio de 2017

Contando muertos

Se repite hasta la saciedad: en una guerra, la primera baja es la verdad. Aquí se puede ver una versión puesta al día por FAIR que se dedica, precisamente, a contrastar informaciones y poner en duda, por experiencia y principios, la versión oficial. La conclusión es la de un escéptico ante los datos del Pentágono sobre víctimas (aciertos) y "efectos colaterales" (errores) en el caso de Siria-Irak. Lo primero, pues, que hay que hacer con esos datos oficiales es, obviamente, dudar.

domingo, 30 de julio de 2017

Como para fiarse

Primero fue que el aceite de oliva era malo porque provocaba colesterol y después fue que era bueno-buenísimo porque protegía contra el colesterol.  Primero fue que había que cumplir con todas las dosis de los antibióticos para que las bacterias no se hicieran resistentes a los mismos y después fue que cuando se redujeran los síntomas se debía suspender la toma para que las bacterias no se hicieran resistentes a los antibióticos (que es la gran preocupación. En ambos casos, como se ve, con el mismo argumento: que se estaba favoreciendo la aparición de bacterias resistentes a los antibióticos). Y de la homeopatía, mejor no hablemos.
Los medios juegan, en esto, un mal papel ya que convierten en titular de primera página lo que es resultado (supongamos que de juego limpio) de una investigación llevada a cabo sobre 50 individuos en Kansas City. Pero que hay lío, es evidente.
Aquí se narran los dimes y diretes entre la OMS, Naciones Unidas, Reuters, periodistas y las empresas afectadas por los resultados de tales investigaciones. Se parte del tema del glifosato (y Monsanto), pero el argumento se extiende a tantos y tantos casos en los que el beneficio de la empresa está por encima del bienestar de los ciudadanos que, al fin y al cabo, no son más que consumidores y, en el mejor de los casos, accionistas a los que hay que engañar (ya he contado los pleitos contra una petrolera a propósito de cómo escondió, por cuestiones de junta de accionistas, los datos que tenía sobre el cambio climático).
Otros casos van en otra dirección. Fue el del Tamiflu, fabricado por una empresa en la que tenía intereses Rumsfeld, miembro del gobierno de Bush II, fármaco que fue declarado indispensable para una determinada epidemia y que los gobiernos súbditos (el español entre ellos) corrieron a comprar en grandes cantidades inútiles con lo que las acciones de aquella empresa subieron espectacularmente y el efecto fue económico, no sanitario.
Más de lo mismo: un informe sobre lo que supieron y saben las compañías eléctricas sobe el impacto del carbón en el cambio climático 1968-2017. Abundantes datos para una teoría: en las grandes empresas se suele pensar en el corto plazo y en términos de beneficios y accionistas/propietarios y obrar en consecuencia. Lo de la Responsabilidad Social Corporativa, en más de un caso parece ser cosa de márketing y no de programa de acción real. Lo dicho: como para fiarse.
(Añadido el 2 de agosto: más documentos que muestran los "arreglos" de una empresa de productos de impacto medioambiental con los encargados de aprobar su uso. Monsanto y la EPA estadounidense, por supuesto)

sábado, 29 de julio de 2017

Los Nuevos Optimistas

El doctor Pangloss, personaje del Cándido de Voltaire, afirmaba que "vivimos en el mejor de los mundos", tal vez siguiendo o caricaturizando a Leibnitz.
Aquí puede leerse un buen artículo en el que, sin citarlo, se describen las propuestas de los llamados Nuevos Optimistas que insisten en que el mundo ha mejorado muchísimo, por lo menos en los últimos 200 años: aumento de la esperanza de vida, reducción de la pobreza y cosas por el estilo. 
Para mí, que tampoco soy panglossiano, el problema es otro. Primero, saber si la tendencia se va a mantener indefinidamente y llegaremos al Paraíso. Es decir, igual que se establece una tendencia secular, saber si se puede extrapolar hacia el futuro, sin vueltas atrás ni catástrofes medioambientales que rompan la tendencia y a lo bestia. Pero, sobre todo, saber si con ese optimismo nos evitamos la molesta tarea de reconocer que hay cosas ahora que están mal (puedo aceptar que están menos mal que antes, pero eso no significa que estén bien). Guerras económicas y militares con bajas innecesarias, por ejemplo, son cosas que están mal. Masacres o terrorismo (de Estado, subestatal, internacional) son cosas que están mal y que podrían evitarse si fuéramos mínimamente racionales y no nos dedicáramos a decir que "vivimos en el peor de los mundos posibles" o "en el mejor de los mundos posibles". Porque esa cuestión puede entretener a escribidores varios, pero lo que habría que saber es si el mundo que tenemos tiene fallos que podrían solucionarse. Discutir si son galgos o son podencos ya se sabe cómo termina. En todo caso, quedarse en el "vivimos en el mejor de los mundos posibles" evita la enojosa tarea de intentar mejorarlo, lo cual no pone en duda la validez de los datos de los Nuevos Optimistas, sino que avisa de su posible uso ideológico ultra-conservador.

viernes, 28 de julio de 2017

Chupar la propia polla

Es lo que Scaramucci dice de Bannon: él no lo intenta (“I’m not trying to suck my own cock”), Bannon sí. Por lo menos eso es lo que cuenta el periódico que cito y doy por bueno. Algo así como cuando el eternamente heredero del trono de Inglaterra decía a su novia adulterina que "quisiera ser tu tampax". Gran finura y elegancia cortesana.
Pero volviendo a USA, cuando gente importante dice cosas así en público, uno se siente legitimado para decir lo que se le ocurra. Es decir, triunfa la retórica del tuit, agresiva, breve y que tampoco es que uno se aclara con qué es lo que quiere decir exactamente, más allá de atacar a su compañero de gobierno.
Con estos compañeros de gobierno, no sé para qué necesitan la blanda oposición del Partido Demócrata.
(Añadido el 31: Scaramucci ha sido cesado de su puesto en el que solo ha durado 10 días ¿Gatillazo?)

jueves, 27 de julio de 2017

La "olla" de la corrupción

Muy bien dicho:
El presidente [...], afirmó hoy que el país está destapando "la olla" de la corrupción y advirtió de que el hecho de que se conozcan los escándalos no significa que haya nuevos casos.
Pero me crea algunos problemas. Primero, que no sé quién es "país" (¿gobierno? ¿medios de comunicación? ¿judicatura? ¿fiscales anti-corrupción? ¿policía? ¿mezcla de algunos o de todos?). Conviene tener cuidado con esos genéricos "país" que cubren... hasta a los corruptos que se denuncian entre sí. Y, segundo, puestos a dudar, claro que la "olla" no significa que haya nuevos casos, pero no lo niega. Porque puede seguir habiéndolos. Y me temo que los siga habiendo si no se toman medias preventivas.
Españolito que vienes al mundo, te guarde Dios. Porque no es un comentario sobre el teatrillo de ayer en el que el presidente español testificó ante un tribunal que juzga un sonado caso de corrupción (la "olla") mostrando, de paso, que no todos somos iguales ante la ley: los hay más iguales que otros.  Eso sí: decidido a seguir luchando contra la corrupción.
Pero, al caso: se trata de Colombia y del presidente Santos a propósito, en particular, del caso que ha azotado a muchos países latinoamericanos por lo menos, el de los manejos corruptores por parte de la brasileña Odebrecht. No siempre es el "imperio" el que corrompe aunque los Estados Unidos, fiel guardián de la honradez mundial, haya cancelado el visado a un senador colombiano investigado en la hazaña de Odebrecht en Colombia. Será porque en USA no hay corrupción.

miércoles, 26 de julio de 2017

Europa de muchas caras

Dejando de lado la comprensible hipocresía de los gobiernos que se comprometen a una cosa y después no la cumplen, el hecho es que el problema de las pateras toca una de las fibras sensibles de los europeos en general y de los españoles en particular. Hay, en efecto, ONG dedicadas su salvamento y posterior ayuda o, desgraciadamente, a recoger cadáveres de los que han muerto en el intento de llegar a las costas europeas convirtiendo el Mare Nostrum en un indecente cementerio. Sin embargo, hay que añadir otras ONG, tan europeas como las anteriores, que se organizan para evitar que esos emigrantes, demandantes de asilo o fugitivos de hambrunas, sequías y torturas acaben viviendo entre nosotros poniendo en peligro nuestra identidad, sobre todo en la medida en que no respeten nuestros valores. ¿Nuestros valores?
Lo que antecede ya muestra que no hay unanimidad entre los europeos ya que unos valoran el pragmatismo (egoísta, por supuesto), otros la defensa de las propias costumbres que se suponen eternas e inamovibles y los de más allá prefieren mantener viejos principios como aquel de “soy hombre, y nada humano me es ajeno” que pone la Humanidad y la vida humana digna por encima de otros valores.
Se podrá decir que es la religión lo que nos une y muchos de “estos” vienen con otras religiones (falsas, por definición, ya que la única verdadera es la nuestra) a poner en peligro la nuestra. Sarkozy, europeo evidentemente, era muy claro sobre su país “país cristiano en su cultura y sus costumbres”, cristiano donde los haya, en el que “todo el mundo tendría derecho a cultivar su diferencia excepto el pueblo francés que cometería un crimen contra la alteridad por querer seguir siendo él mismo”. Y lo mismo se diría de Europa. Pero ¿es tan claro que Europa es un país cristiano, como se pretendía introducir en el proyecto de Constitución europea? Pues depende.
Primero, porque hay suficientes variantes de la religión más difundida, incompatibles hasta ahora entre sí y tan incompatibles que han llevado a diversas «guerras de religión». Católicos, ortodoxos, protestantes (calvinistas, luteranos, anglicanos etc.) tienen, cada cual, sus valores que no coinciden de uno a otro. La bibliografía sobre el papel que cada una de estas variantes ha tenido en el origen del capitalismo supongo que se ha cerrado por agotamiento desde Weber, Fanfani, Troeltsch, Sombart hasta Tawney. Pero supongamos que es la misma y veamos algunos ejemplos.
Tomemos libros de autores alemanes y aledaños (europeos por excelencia incluso para decir a los demás qué tienen que hacer, por ejemplo, con su deuda externa). Por orden cronológico tendríamos a Kant y su La religión dentro de los límites de la mera razón. Este “Tartarín de Koenigsberg” como le llamaba Machado, reaccionaba en su tiempo precisamente contra las guerras de religión y procuraba desligarla de los particularismos religiosos para encontrar en “la razón” un criterio pacificador. Otra cosa es que Koenigsberg ahora es Rusia, Kaliningrado. Viene después el  Manifiesto comunista,  de Marx y Engels, donde aparece la conocida frase de “la religión es el opio del pueblo”, es decir, que eso que llamamos religión es utilizado por una clase (la dominante) para mantener abotargadas a las clases subalternas.  Cambió el siglo y el austro-alemán Hitler escribió  Mi lucha , explícitamente anti-cristiana y, como es sabido, explícitamente antisemita, es decir, anti-judía, asunto en el que, después, se sustituyó por la  islamofobia del tipo del noruego Breivik. Qué pueda tener en común la Introducción al cristianismo  de Ratzinger, después Benedicto XVI, con los anteriores parece bastante claro. Como clara queda la inutilidad de buscar elementos comunes entre estos autores si vamos un poco más allá del puro juego de palabras y bajamos al contenido real de las mismas.
No es esto una diatriba anti-europeísta, sino una llamada al sosiego y un aviso para los que quieren defender “Europa” mediante la islamofobia o el asimilacionismo de los diferentes, ese asimilacionismo al que se refería Sarkozy que he citado y que tal vez lo hacía en competencia electoral con el Front National que en su día (con el padre) fue antijudío y ahora es (con la hija) anti-musulmán.
No me parece que el camino de la exaltación de la identidad sea el más apropiado para una convivencia tranquila y beneficiosa para todos. Puede ser útil como “opio”, que decía el Manifiesto, para esconder otros intereses políticos que se nutren de la exaltación de sentimientos primarios, tan animales como la xenofobia que compartimos con muchas especies no-humanas. Poco más.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)
(Interesante la encuesta de Chatham House publicada este junio comparando las respuestas de la élite europea con las del público en general, sobre todo en lo que se refiere a inmigrantes, a identidad y a nacionalismos -estatales y supraestatales aunque no se les llame así en la encuesta-. También interesante porque raramente coinciden los porcentajes de unos y otros)

Duda resuelta

Es frecuente, entre los defensores del gobierno de Venezuela, el recurrir al hecho de que el país es el primero en cuanto a reservas de petróleo. No me lo acababa de creer y temía que fuese el típico truco para explicar por qué los Estados Unidos quieren "invadir" Venezuela. Mi contraargumento era que Venezuela ya  es el tercer-cuarto proveedor de petróleo a los Estados Unidos y que, puestos a invadir, mejor harían invadiendo Canadá, México o Arabia Saudita, que también son sus principales proveedores. También puedo entender que las relaciones del gobierno venezolano con Rusia en este campo puedan preocupar en Washington, donde se toman medidas que dificulten la exportación rusa al resto de Europa.
Pero siguiendo con el cherchez le pétrole, y sabiendo que todos los países mienten en este campo (como tiene publicado un ex-ministro de energía de un país que también está en la lista de las mayores reservas), he buscado en varias fuentes para ver si era cierto lo de las reservas venezolanas. Pues parece que sí. Lo afirma la OPEP, el GEAP -datos algo más viejos-, el World Factbook de la CIA y hasta la Wikipedia, que recoge y reproduce varias listas que no coinciden en la cantidad, pero sí en el orden de los países. 
Cierto que las características de ese petróleo exigen algo más de refinería que otros y que la situación interna del país no permite grandes alegrías exportadoras. Pero el dato es el que cito. Y una versión de los datos sería esta, que copio y pego de un texto favorable al gobierno:
La posibilidad en mente de varios dirigentes de la oposición es la suspensión de las importaciones de petróleo venezolano, principal fuente de divisas del país: sin ellas no podría importar todos los bienes de consumo básico que necesita, de los cuales produce apenas un tercio ni pagar sus elevados compromisos financieros internacionales. Pero hete aquí que EEUU es su principal mercado, lo que vuelve muy vulnerable a PDVSA, porque no le sería nada fácil encontrar otro comprador. Una sanción de peso sería impedirle participar de nuevos contratos con el gobierno federal a través de su subsidiaria, CITGO. Los dirigentes opositores sueñan con que Trump bloquee todas las importaciones de crudo provenientes de Venezuela. Puede hacerlo sin pasar por el Congreso, amparado por la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por su sigla en inglés), en caso de que haya una amenaza externa a la seguridad de EEUU (en este caso el gobierno venezolano). Pero esto también tendría un costo para la economía estadounidense, ya que Venezuela es el tercer proveedor de crudo. Además, las exportaciones de derivados de petróleo estadounidense a Venezuela han crecido sustancialmente en los últimos años. En las últimas semanas varias refinadoras que procesan crudo venezolano han hecho lobby con la administración Trump para evitar que eso ocurra. La medida podría hacer que los efectos los padezcan los estadounidenses, que acuse en incremento en el costo del combustible y la energía en general para consumo doméstico.
¿Duda resuelta? Anda ya.

martes, 25 de julio de 2017

Informe sobre el terrorismo

El Country Reports on Terrorism 2016 que acaba de publicar el Departamento de Estado USA tiene su interés. Uno se entera de cuál es la situación de la lucha contra el terrorismo en numerosos países (incluida España), agrupados por áreas geográficas, y tiene una idea de los nuevos riesgos y de las mejoras en las medidas para afrontarlos. He visto otros años el anexo estadístico, pero este año no me aparece en la página que cito. Se anuncia en el índice, pero no está cuando se lo busca y eso que su interés es menor: solo se preocupa de las víctimas estadounidenses. Su vocabulario es también interesante:
(1) The term “international terrorism” means terrorism involving citizens or the territory of more than one country; 
(2) The term “terrorism” means premeditated, politically motivated violence perpetrated against non-combatant targets by subnational groups or clandestine agents; and 
(3) The term “terrorist group” means any group practicing, or which has significant subgroups which practice, international terrorism
Como se ve, para que sea "terrorismo", es decir, malo, no es suficiente la violencia bajo motivación político y perpetrada contra objetivos no-combatientes (civiles, vamos), sino que tiene que serlo por grupos subnacionales (es decir, no se considera el terrorismo de Estado) o agentes clandestinos (?). Ah, y no busque, en el Western Hemisphere, a los Estados Unidos de América. Debe de ser porque allí no hay terrorismo de extrema derecha, racista anti-negro, "libertarians" (anarcocapitalisstas) ni nada por el estilo. Sí está Canadá y, por supuesto, Venezuela. Y los países que apoyan al terrorismo son Irán, Sudán y Siria (en este caso, sin especificar qué parte del país apoyada por quién)
Como entretenimiento, se puede leer el epígrafe dedicado a "Israel, the West Bank, Gaza, and Jerusalem" (que, geográficamente es curioso y políticamente todavía más: no existe Palestina) y después leer lo que la Organización Sionista de América ha dicho al respecto. Tan en desacuerdo están con el lenguaje utilizado en el Informe que piden la dimisión de Rex Tillerson, Secretario de Estado. Al diablo se le ocurre atribuir a Israel algo de responsabilidad en la reacción "terrorista" palestina ante la propia frustración generada por el sionismo. Porque casos de acción-reacción, haberlos haylos. Por supuesto, por definición Israel no puede ser "terrorista".

lunes, 24 de julio de 2017

Ritmos de cambio

La política puede cambiar de manera muy rápida: revoluciones, claro, pero también resultados inesperados de unas elecciones con impacto en la sociedad. Pienso, obviamente, en Trump. La economía, por su parte, cambia, pero de manera algo menos rápida. Cierto que puede haber catástrofes bursátiles de un día para otro o descomposición rápida de un sistema bancario (¿mundial?), pero, en general, las decisiones que se toman en ese campo tienen efecto al cabo de algún tiempo (por ejemplo, inversiones en robots).
Las mentalidades, en cambio, tardan mucho más en cambiar. Ha cambiado la política, se ha trasformado la economía, pero el modo con que se afrontan determinados asuntos (políticos y económicos también) demuestran una inercia mucho mayor. Los viejos sociólogos lo llamaban "cultural lag", ese desfase que se produce, por un lado, entre cómo la gente piensa y, por otro, las condiciones en las que piensa. 
Lo constaté, a escala de vida cotidiana, comparando la Polonia que había conocido pocos días antes del golpe/ley marcial de Jaruzelski y la que conocí cuando ya Walesa estaba en el poder. Cierto que ya no había colas, ni el partido era el Partido, pero las actitudes hacia el trabajo y la política se parecían bastante. En Hungría estuve "después" del cambio, y en Rusia en plena perestroika y no me sirven de término de comparación. Pero sí lo que acabo de encontrar sobre los países  ex-comunistas en la Unión Europea, Hungría y Polonia, que el articulista llama "Estados mafiosos", cosa que me parece exagerada o, por lo menos, comparable con el "capitalismo de amiguetes" al que me he referido hace poco y que se observa en países no precisamente ex-comunistas (por ejemplo, las Españas, Cataluña incluida). En las Españas, por ejemplo, es todavía perceptible lo que puede llamarse "franquismo mental" que se observa en la llamada derecha y en la llamada izquierda. 
"Cultural lag", a lo que parece. En otras palabras, que de ser cierto lo dicho sobre las mentalidades en los ex-comunistas y en los ex-franquistas (no conozco Portugal como para incluirlo en la lista), tendríamos buenos ejemplos de diferencia de ritmo en el cambio. El sistema político es otro. La economía ¿es otra? (amiguetes entonces y ahora, tal vez; como el clientelismo), pero las mentalidades han ido a un ritmo mucho más lento. Cambian, cambian, sí. Pero sin exagerar.

domingo, 23 de julio de 2017

Capitalismo de amiguetes o amiguismo

Ya me he referido, aunque de pasada, a la etiqueta de "capitalismo de amiguetes" para clasificar al actual sistema en que vivimos. Tal vez lo ha sido siempre, pero no me voy a poner en historiador sino en notario: levanto acta de la multiplicación de casos (la punta del iceberg, probablemente, y fruto, probablemente, de peleas en la cumbre) en los que los "amiguetes" se reparten el botín de arcas públicas, bancos y grandes empresas. Todo queda entre amigos, compañeros del club de golf, visitantes del mismo prostíbulo, clientes de los mismos restaurantes, colegas de caza y pesca. No es solo cuestión de auto-adjudicaciones de sustanciosos salarios al margen del mítico mercado, sobre todo cuando se sabe que la empresa se está hundiendo. Es, sobre todo, los acuerdos "entre caballeros" para contratar en lo que Braudel llamaba "economía capitalista" o, sencillamente, en lo que se está llamando corrupción. Funcionarios públicos y empresarios privados intercambiando favores. No hace falta que se produzca en la cúpula.
Ahora hay quien va más allá. Ahora hay quien dice que si la Guerra Fría fue entre capitalismo y comunismo (cosa que dudo: fue entre dos potencias que querían la hegemonía mundial, o sea, USA y URSS), el triunfador no fue el capitalismo con un franquista "la guerra ha terminado. Hemos vencido" que es lo que vino a decir Fukuyama con su Fin de la Historia. La victoria fue para el "amiguismo" , un sistema que va más allá del capitalismo y el comunismo. Cuestión de nombres, tal vez. Cosas de académicos que tienen que haber acuñado un término para poder pasar a la Historia. Pero sí parece que si no miramos "hacia arriba", no vamos a entender qué está pasando y no es en el "mercado" ni en la "economía material" alternativa. Pero, por lo menos, reconozcamos que el rey está desnudo. Algo es algo.

sábado, 22 de julio de 2017

Enemigos cambiantes

Estos son los enemigos de ahora. El orden puede cambiar en cosa de días y también la lista misma. Por supuesto, lo que se ve desde las perspectivas ideológicas (más conservadores y menos conservadores) también puede cambiar. Y qué menos que sonreír sobre las diferencias actuales sobre la amenaza rusa entre demócratas y sus simpatizantes por un lado y, por otro, los republicanos y sus simpatizantes. Deben de leer, si es que leen, periódicos diferentes. O, mejor, deben de ver, que eso sí que hacen, cadenas de televisión y radio diferentes. Evidentemente ni los leo ni las veo o escucho, porque lo de Corea del Norte me suena a camelo.

No hay por qué extrañarse. Esta tabla la construí hace años (los originales aquí y aquí) y muestra cómo han ido cambiando los"enemigos" o "amenazas" para los Estados Unidos. Cierto que algo tendrán que ver los interfectos, pero parece que algo tendrán que ver también las actividades de masaje de la opinión pública.



Las diferencias en 2006 entre el PEW Research Center y Gallup son una llamada de atención sobre este tipo de fuentes. Pero son las que hay.


viernes, 21 de julio de 2017

American dream

El sueño americano (estadounidense) no acaba de cumplirse: la desigualdad no solo aumenta sino que va a aumentar todavía más. Que aumenta, se ve simplemente comparando el salario de los altos ejecutivos con el salario de los bajos currantes. La proporción, que fue de 20 a 1, es ahora de más de 300 a 1 o de 270 a 1 según otros cálculos. Y es obvio que los salarios no se establecen siguiendo las reglas del libre mercado (esa mitología de infinitos ofertantes, infinitos demandantes, con información completa y con libertad de elección). Es poder, no oferta y demanda, para autoadjudicarse salarios, stock options, jubilaciones, tarjetas de crédito a cargo de la empresa, bonus, dietas.
Pero es que eso de la desigualdad se puede organizar desde los gobiernos (que sí intervienen, solo que ahora ya no mienten diciendo aquello de "menos estado, más mercado"). Se reducen los impuestos de los más ricos y se reduce el gasto en sanidad y educación públicos y ya está: los Estados Unidos, que ya están "bien" situados en la lista de países industrializados en lo que se refiere a elevada desigualdad (se trata del país más rico y el más desigual, según cuenta Fortune), lo estarán "mejor" gracias a estas políticas que incluye el hecho del debilitamiento de los sindicatos.
(Añadido el 22: para el Chinese dream, un documentado estudio digno de ser visto. Porque se supone que la China sigue siendo un país comunista, es decir, igualitarista a ultranza, o estatalista, o anti-propiedad privada, o anti-burguesía. Yo qué sé)

jueves, 20 de julio de 2017

Autorregalo

Hoy se cumplen 10 años de este blog que antes estuvo en Tercera Información (donde después perdí todo lo que había escrito) y antes había estado en otro sitio que no consigo recordar y, por tanto, recuperar. Dejé Facebook en octubre de 2009 y me niego a estar en Twitter.
Para celebrar estos diez años, e ingenuamente ad perpetuam rei memoriam, me he regalado el libro que ya lleva en pruebas unos días en la columna derecha del blog. Se trata de una colección de artículos (eso sí,  aburrida y pesadamente académicos) sobre el sistema mundial que publiqué entre 2005 y 2010, hace nada como quien dice, pero que algunos ya han envejecido. Mundus senescit.
No tiene por qué interesar al lector habitual de este blog ni, mucho menos, al accidental. Por eso lo tomo como un regalo que me hago a mí mismo y no como algo que ofrezco al personal que por amistad, costumbre, simpatía o casualidad entra en este blog. Es, sencillamente, una prueba más de lo cauteloso que hay que ser con lo que uno lee. Si hubiera otro lector (yo creo que voy a ser el único y lo comprendo y me parece muy bien) encontraría lo que yo he encontrado: muchos errores de apreciación, de diagnóstico y de pronóstico que, en mi descargo, siempre puedo decir que son de las fuentes que tan abundante, diligente y pedantemente cito. Pero la culpa es mía por haberme fiado de tan importantes señores que sí pasaron, si no por mi casa, sí por mis lecturas.
Puede leerse sin daño la presentación (en particular, la dedicatoria, porque este libro, a diferencia del anterior, sí que lo he dedicado, recuperando mi costumbre) y la introducción, por la cuestión del enfoque que intento dar a estas disquisiciones. Después, los capítulos que llamen la atención si es que tal cosa sucede.
He estado corrigiendo los fallos desde que lo he terminado (12 de julio) hasta el día de hoy que lo dejo por imposible, que es el día de mi aniversario en el blog. Sunt lacrimae rerum (me encantan los latinajos. Vale).
Aprovecho la ocasión para darle un vistazo a las entradas que provocan. Cierto que no son las que llegan a gente famosa e importante, como se ve en lo que el mismo blog me proporciona sobre cuántos eran a fecha de ayer a las 18:30


Conozco a algunos pocos de los seguidores. No son muchos en total.  Y he colgado 3.900 entradas en estos diez años. A una media de 190 visitas por entrada, aunque las que han tenido más entradas han sido estas:


Lo que me resulta curioso es desde "dónde" (si es que eso, en el ciberespacio, tiene sentido) se ha entrado.



¿Estados Unidos, Francia, Rusia. Alemania, Ucrania?¿Espionaje sistemático? Tal vez sea, simplemente, el ejercicio de algunos "sociólogos computacionales" que saben (como ya supo Naisbitt en sus Megatrends de 1982) que las grandes tendencias se descubren atendiendo no a lo que dicen los grandes medios con muchos seguidores, sino a los pequeños medios con pocos seguidores aunque los autores de esos medios no sean conscientes de su aportación a diagnósticos y pronósticos que les superan con mucho. La ventaja ahora es que estos "olfateadores"  no necesitan buscar millones de artículos en prensa local estadounidense (como hizo Naisbitt) sino que pueden disponer de un algoritmo que lea millones de post al día. Por eso pongo títulos que no indiquen con claridad a qué contenido se refieren: autodefensa del débil. En todo caso, esos extraños orígenes de las páginas vistas reduce todavía más el alcance real de estas mis entradas: las páginas vistas por los no-olfateadores vendrían a ser la mitad del total de páginas vistas, o sea que no llegan a 400.000, es decir, cuarenta mil por año, unas tres mil al mes, unas cien por día. Contra facta non sunt argumenta.

miércoles, 19 de julio de 2017

Las lenguas hablan

La enfermera, solícita, me preguntó por mi desayuno. Le hice la correspondiente enumeración que incluía “quinua” (con acento tónico en la i). Amablemente, con esa amabilidad con que algunos jóvenes corrigen a los viejos, me dijo: “quinoa” (con acento tónico en la o) y, sin quererlo, acertó con una de mis manías. Me explico.
Es sabido que, con la debida atención, uno encuentra en las diferentes lenguas detalles sobre la historia del lugar en que se hablan. No deja de ser sintomático que en el japonés que intenté aprender (sin conseguirlo), café se llame “coji” (que suena al inglés coffee), torre se diga “tawa” (que suena al inglés tower) y que pan se diga “pan”. Como suena. Palabras importadas en contextos diferentes.
El quechua andino también da sorpresas: Conejo se dice “qowi”, pero distinguiendo entre “qowi” (lo que en la Península llaman conejillo de Indias) y “Castilla qowi”, es decir, conejo de Castilla, que es lo que en la Península se llama conejo tout court. Pero mesa se dice mesa. El quechua, al fin y al cabo, fue la lengua que impusieron los incas en sus conquistas (de ahí las diferencias entre el kichua ecuatoriano y el qheshwa cochabambino: diferencias en el substrato lingüístico previo a la conquista) y el castellano fue la lengua que impusieron los reyes católicos, austrias y borbones.
¿Qué pasa entonces con la quinua-quinoa? En los Andes la llaman quinua tanto cuando se habla castellano como cuando se habla quechua, pero, pero… Esa quinua fue considerada por cosa propia de indios por los criollos, sucesores de los conquistadores y ahora fervientes nacionalistas modernizantes y anti-agrarios. Y, a veces, algo racistas algunos cuando hablaban de esos “indios de mierda”. Por parte española, la quinua se consideraba alimento de “subdesarrollados”, por tanto, sin interés alguno. Recuerdo algunos comentarios al respecto antes de que entrara la moda de la… quinoa.
El caso es que en el menú del banquete de bodas de una de las infantas (hija de don Juan Carlos, no recuerdo cuál) hubo quinua y eso hizo que algunos lectores de periódicos militantemente monárquicos comenzaran a cambiar sus juicios al respecto. Porque mientras tanto, los vegetarianos y veganos estadounidenses, tal vez a través del Cuerpo de Paz de su gobierno (no voy a entrar en asuntos más peliagudos como los descritos en la película Yawar Mallku), descubrieron que aquel pseudocereal era una fuente de proteínas vegetales de gran calidad, que había cumplido con su misión durante siglos y lo introdujeron masivamente en sus dietas. Lo llamaron quinoa y, a su favor (aunque el tema no aparece en el Diccionario panhispánico de dudas), estaba su nombre científico (Chonopodium Quinoa), puesto por “occidentales”. Y con ese nombre ha entrado en productos varios y con tal nombre aparece en los anuncios de televisión. Victoria del inglés o, mejor, de la cultura de los Estados Unidos (también en el inglés de Inglaterra). No importa que el DRAE recoja la palabra quinua.
Es un caso intrascendente, aunque a mí me siga sorprendiendo no porque me corrijan -como hizo la joven enfermera- sino porque he estado consumiendo quinua muchos años antes de que se pusiese de moda. De todos modos, es un caso más de la presencia e influencia del inglés en el vocabulario cotidiano y público, y no solo para lo que se refiere a la informática en general, con todas sus variantes. Los puristas tendrían que recordar el intento de Jack Lang, ministro de cultura francés allá por los años 80, intentando llevar adelante un “combate” contra los anglicismos. Hoy, cualquier periódico francés muestra que el combate terminó como la guerra de Franco: “Hemos perdido”. En Italia, ni se intentó. Y en las Españas hay periódicas soflamas a favor de bitácora contra blog y similares, pero se sigue usando bloguero y no bitacorero. Quinoa, pues, ha ganado gracias a su introductor, según creo entender. Me rindo. Sin “combate”. Como Arquíloco.
Y el comercio es el comercio. En Cuenca, Ecuador, el desayuno tradicional era de maíz (choclo) hasta de que descubrieron “corn flakes” mucho más modernos y menos baratos que el original (“corn” es maíz) y, curiosamente, comercializado, entre otros, por un recurrente candidato a la presidencia de aquel país. La prueba del algodón la establecí con un amigo boliviano exportador de quinoa, quinua o de lo que haga falta. Le tenía sin cuidado cómo se llamase la cosa: lo que le importaba es que se vendiese. Eso sí, compitiendo con Perú. Con Umberto Eco, stat rosa pristina nomine, nomina nuda tenemus.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)

Extinción de la socialdemocracia

Interesante artículo sobre los problemas de la socialdemocracia europea, su aparente colapso (o ligera caída, si se prefiere) y las causas que los han producido (tanto externos como referidos al funcionamiento interno de los respectivos partidos). Está la reciente excepción de los laboristas británicos y ahí se acaba ya que lo de Portugal, aunque en el gobierno, lo es después de una reducción del voto. Y digo se acaba porque parece que lo que podía haber sido una alternativa a Merkel en Alemania ya no lo es tanto y las encuestas vuelven a dar a Merkel como vencedora. Me han gustado los dos gráficos del artículo y los reproduzco.
El primero marca los resultados electorales de estos partidos desde 1993


El segundo agrupa los partidos en tres grandes grupos geográficos (Norte, Centro y Sur de Europa) y muestra los cambios entre tres etapas diferentes (la posterior a Maastricht, la posterior a la introducción del euro y la de la crisis). Excepto en la Europa del Sur, en los otros dos la caída es progresiva. En el Sur se trata de un derrumbe.

martes, 18 de julio de 2017

Que viene el lobo

(Lo siento. Me he equivocado y he borrado el contenido de esta entrada. No volverá a pasar. Espero)

lunes, 17 de julio de 2017

Estar informado

Fair recoge dos casos y los documenta ampliamente. Uno, la cobertura que se da al ataque a dos soldados israelíes en Jerusalén es muy superior (se basa en los medios de referencia estadounidenses) frente a la crisis humanitaria en Gaza, prácticamente silenciada. Y dos, la crítica que merecen las detenciones de manifestantes en Rusia comparada con el silencio que reciben ese mismo tipo de detenciones en los Estados Unidos.
Pasa en las mejores familias. Ya se sabe: accedes a un medio y ya sabes lo que es "estar informado".

domingo, 16 de julio de 2017

Al civil desconocido

Dos bases de datos sobre las muertes acaecidas en dos contextos muy diferentes: la II Guerra Mundial, que ya terminó, y la todavía existente guerra de Irak (datos hasta hace pocos días).
En la primera, resulta curioso que los datos sobre algunos países (el Japón, por ejemplo) no distingan entre civiles y militares. En los casos en que se distingue: la desproporción, en algunos países, de muertes civiles y militares (más civiles que militares en la China y más militares que civiles en la URSS). En la segunda, la de Irak, no hay duda: mueren más civiles que militares, en esa tendencia que parece general de que las guerras no son un ejército frente a un ejército sino unos ejércitos contra la gente. 
La base de datos sobre Irak (tiene mucha más información interactiva) incluye este curioso gráfico sobre las muertes de civiles causadas por la violencia (obvio: no se incluyen otras muertes que pueden tener relación con la guerra).
Está bien que haya monumentos al "soldado desconocido". Pero algo que habrá que hacer en lo que se refiere al "civil desconocido".
(Añadido el 27: En Siria, bajo el presidente Trump, han muerto más civiles en acciones de la campaña liderada por USA que en los dos años y medios últimos de la presidencia de Obama)

sábado, 15 de julio de 2017

Desigualdad real

Los datos que se usan para medir la desigualdad (económica) tienen muchos problemas. El más evidente es el de la accesibilidad por los dos extremos del sistema: lo que, con Braudel, se viene llamando "economía capitalista" (el 1% o, para afinar más, el 0,1% superior en riqueza e ingresos) y lo que sucede en el otro extremo, en la economía "material" del trueque, el autoabastecimiento, economía doméstica y economía sumergida.
Hay intentos de "medir" el peso de lo que está sucediendo en la cima de estas sociedades cuando se introducen datos de los llamados Papeles de Panamá, HSBC Papers y diversas amnistías fiscales producidas en Europa (sí, españolitos, también las ha habido en otros países y a favor, obviamente, del mismo estrato social). En general y en el caso más detallado de los países escandinavos, serios y formales donde los haya, la "economía (con perdón) sumergida" real de los más ricos (especialistas en fuga de capitales y evasión fiscal) muestra un mayor aumento de la desigualdad que el que se obtiene con los datos habituales de renta e ingresos. 
Nunca tendremos datos completos ni podremos construir un mapa a escala 1:1, pero estos estudios sugieren una visión de estas sociedades mucho más interesante que la convencional, que ya se las traía. Por ejemplo, relativiza la alegría de los políticos que anuncian una mejora de la economía sin entrar en el espinoso tema de la desigualdad en su reparto. Por supuesto que nadie evade lo que no tiene.

viernes, 14 de julio de 2017

Versiones sobre el cambio climático

Cuatro posibilidades encuentro:
1. Los exagerados que plantean un futuro sin esperanza a partir de datos científicos que muestran la enorme gravedad del asunto.
2. Lo de exagerados no lo digo yo. Lo dicen los moderados o, si se prefiere, los científicos de verdad que a) saben que el miedo no nos salvará y b) conocen los datos, sus debilidades y sus lagunas y los errores de cálculo. Aún así, afirman que la cosa es grave aunque no a corto plazo, pero las acciones para prevenirlo se han de tomar ahora.
3. Los interesados, es decir, las empresas que conocían (conocen) los datos y los han ocultado a sus accionistas y al público en general acusando a los "moderados" no solo de "exagerados" sino de falsarios. Ya me he referido a este grupo en el que se impone un cherchez l'argent, busquen los intereses económicos a corto plazo. Añádase que el secretario de Estado del actual gobierno estadounidense trabajó 40 años para una de esas empresas y acaba de recibir una distinción internacional por sus largos años en el sector petrolero.
4. Por supuesto están los nagacionistas que ven en todo esto una maniobra de oscuras ONG o conspiraciones de un país como la China contra el propio, es decir, los Estados Unidos. El presidente Trump es un ejemplo. Siendo un gran tuitero, y aunque no es un dato que fundamente nada, se sabe que ha escrito 115 tuits negando el cambio climático. Como en este de 2012:
Global warming is based on faulty science and manipulated data which is proven by the emails that were leaked
Pues dejémoslo en una extinción masiva de animales vertebrados, la sexta que ha habido en el Planeta. Si los humanos son animales racionales, más animales que racionales, es otra cuestión que no hace al caso.
(Añadido el 22: Este debe  de estar entre los del primer grupo. Interesante. Empieza haciendo referencia a Casandra) 
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jueves, 13 de julio de 2017

Nadie es perfecto

Los logros de gobiernos como el venezolano, ecuatoriano, boliviano o brasileño fueron innegables. Sin embargo, muestran signos de agotamiento que no se pueden atribuir a un mágico fin de ciclo o incluso a un cambio de época. En Venezuela la oposición tiene mayoría en el parlamento, en el Ecuador el ex-presidente marca sus distancias frente a su sucesor y ex-vicepresidente sin muchas razones, en Bolivia no está claro que sucederá en las próximas elecciones y el Brasil ha tenido cambios turbulentos en episodios todavía no cerrados. El agotamiento puede haber sido producido por factores más sencillos y menos rimbombantes.
Una primera razón es que no hay gobierno perfecto (aunque sea "de los nuestros") y si mantiene abiertos los canales democráticos es posible que los que ven los defectos quieran corregirlos con un "quítate tú que me pongo yo".
Una segunda razón es que los gobiernos que duran mucho corren riesgos de caer todavía más en los males de la corrupción política, argumento que es fácil de utilizar por parte de la oposición y con efectos mayores que los que tiene en las Españas (Cataluña incluida) de hoy.
La tercera va en la misma línea: demasiado tiempo en el poder genera divisiones internas en el ejercicio del mismo sea porque quieren llegar a donde llegaron los otros (lógica de la primera razón) o porque perciben con claridad los defectos del gobierno (lógica de la segunda razón). Este largo periodo también permite que las atomizadas oposiciones tiendan a agruparse y a ser realmente una alternativa al gobierno "progresista", lo cual no significa que esta alternativa no vaya a ser igualmente "progresista".
Democracia, al fin y al cabo, es posibilidad de cambiar de gobernantes, sabiendo que nadie es perfecto y, por tanto, que puede ser cambiado. Solo los dioses son perfectos y eternos. Y entre los dioses no incluyo al "imperio": no es omnipotente, omnipresente y omnisciente, sino que es humano, demasiado humano como escribí hace más de 10 años. El recurso al "imperio" puede explicar muchas cosas, pero no estoy seguro de que se correspondan totalmente con la realidad. Ni siquiera la explicación conspiranoide es perfecta.

miércoles, 12 de julio de 2017

Mentiritas

Confieso que algunas discusiones en la vida política española no me acaban de interesar. No me interesa, por ejemplo, si la palabra “grotesco” para calificar a las Fallas valencianas, diferentes de la Hogueras alicantinas, debe ser entendida según el diccionario de María Moliner o según un buen diccionario de la otra lengua (sea catalán o ese que conciben como totalmente diferente, a saber, el valenciano). El asunto del paralelismo entre Dinamarca y el Magreb por un lado y España y Cataluña por otro, comprendo que provoque encendidas columnas de irritables pensadores. Sin comentarios. No me preocupó si Su Majestad el Rey Emérito había mostrado “disgusto” por no haber sido invitado al evento de la celebración de los 40 años de esta democracia (no de la democracia en general, que ya la había habido antes de Franco). Tampoco me parecen dignas de mucha atención las disquisiciones sobre nación, nacionalidad y plurinacionalidad, para lo que cada maestrillo tiene su librillo (Patxi López le preguntó en campaña a Pedro Sánchez qué entendía por nación, este dio la suya, pero hay más definiciones posibles). En este caso, la definición vigente de tan complicados términos es la que dicte la Constitución y demás leyes generales, todas ellas cambiables como muestra la historia incluso reciente de cambios constitucionales. Algo más me interesan los usos igualmente interesados de palabras como acusado, denunciado, imputado e investigado. Vale la pena levantar acta del uso interesado de la correspondiente palabrita para justificar decisiones previas que poco tienen que ver. Investigado es investigado (dirá la oposición madrileña) y denunciado es denunciado (dirá su alcaldesa). Como se ve, ahí no se trata de la definición de la palabra sino de cuál de ellas, más o menos unívoca en la legislación vigente, se aplica al caso en cuestión.
Corrijo. Me interesan, pero no por lo que signifiquen sino por el uso político que se hace de ellas en curiosos espectáculos de arrimar el ascua a la propia sardina. Porque esa es una de las formas de mentir en política y, por lo que se ve, muy difundida.
Demos un salto geográfico y vayamos a la lista que el New York Times publicó el 23 de junio con las mentiras o falsedades proferidas por el presidente Trump en estos meses. Hay un ejemplo que resulta curioso y se refiere a cuándo, según el presidente, el gobierno chino dejó de manipular su divisa. Tuitero compulsivo y pronunciador de discursos por exigencia del guion, Trump habría dado cinco respuestas diferentes a tal cuestión empezando el 21 de abril y terminando el 4 de mayo. Es obvio que, siendo contradictorias, algunas de ellas, si no todas, son falsas en la mejor de las hipótesis, aunque la peor de estas es que las cinco fueran mentiras: algo que el que la dice sabe que es falso pero que, aun así, lo dice por intereses o por pura inconsciencia. Claro que la manipulación del yuan o renminbi puede tener una importancia diferente a la de la aprobación o rechazo del llamado CETA, el tratado comercial con Canadá, tema en el que el PSOE ha cambiado de opinión en poco tiempo, pasando de ser cosa buena a ser cosa mala.
El cambio de opinión (y este es el caso) no implica necesariamente una mentira, sea cuando se juzgó positivo o cuando se juzgó negativo el tal tratado. Puede ser el resultado de conocimiento de nuevos datos que lleva a cambiar el juicio que merecen. O un reconocimiento de equivocaciones pasadas en el juicio sobre los posibles e hipotéticos efectos que el asunto puede tener sobre el bienestar de la ciudadanía. Pero también puede ser un caso más, como el de Trump, de ocuparse más por los efectos que puede tener una determinada posición que por la posición misma. Si París bien vale una misa, con más razón el poder vale un cambio de opinión oficial, siendo la opinión “verdadera” perfectamente irrelevante.
Mi problema con estos usos de la “verdad” por parte de los políticos y, todavía más, cuando se enfrentan a un tribunal como acusados, denunciados, testigos o investigados, es el descrédito que producen hacia las instituciones democráticas. En el caso estadounidense se ha dicho explícitamente. Pero aquí nos dedicamos a la filología con intención política. Claro que una cosa son los hechos (el kantiano “noúmeno”, lo que la cosa es) y otra la versión que damos de ellos (el “fenómeno”, cómo lo percibimos). Pero nos iría bien discutir menos sobre este último y buscar, democráticamente, el “noúmeno” algo más.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)
(Por cierto, cuando un periodista recibe una información falsa -probablemente con malas intenciones- ¿debe publicar su fuente una vez sabe que ha sido engañado? Se lo preguntan en otros sitios.
Item más: los “acuerdos” en el G-20 ¿son también un caso de mentiritas piadosas? ¿Y la sutil diferencia entre “movilización” y “referéndum” con la que un partido en Cataluña pretende participar en lo segundo entendiéndolo como lo primero?)

Hechos y versiones

Lo que sabemos-sabemos son los hechos, los datos. Y aún ahí el significado de las dos palabras puede implicar un toque de atención: "hechos" puede significar "fabricados", "construidos". Y "datos" puede ser también "entregados", del verbo dar. Y cierto que ha habido hechos más que fabricados, es decir, falsos, pero que, al tener apoyo visual, se daban por verdaderos. La invasión de Kuwait por parte de Irak fue un caso lleno de tales "hechos" (recuerdo el de una llorosa kuwaití mostrando cómo los invasores iraquíes habían entrado a saco en el hospital infantil y se habían llevado las incubadoras, que resultó ser la hija del embajador kuwaití en Washington hablando desde un escenario falso). Así que, cuidado con los hechos. 
Pero mucho más cuando de los hechos se pasa a dar versiones de lo realmente ocurrido recurriendo a intenciones (desconocidas) de los participantes, detalles no incluidos en la narración de los hechos, significado que se le atribuye al hecho (positivo, negativo), inferencias a partir de los mismos (qué suponen para el futuro) y cosas parecidas. 
Tenemos un hecho que parece probado y reconocido por lo menos por algunos de sus participantes: el encuentro entre familiares y colaboradores de Donald Trump con personajes rusos en medio del proceso electoral de 2016. Ahora encuentro dos versiones contrapuestas que dan un significado diferente al hecho en cuestión según se dé por buena una u otra (o se rechacen ambas, que también es legítimo). El caso es que el hecho del encuentro tiene una interpretación muy diferente si se adopta una u otra de las versiones, sobre todo cuando se llega al espinoso tema de las intenciones, poco observables por definición y, encima, con versiones cambiantes sobre las mismas. ¿Cuál elegir? Que lo diga el New York Times no es suficiente. Elíjase la que sea y por las razones que sean, pero con una condición: no atribuirle un valor absoluto y sí mantener un mínimo de duda metódica al respecto. Sobre todo cuando alguna de las partes desmiente algunos detalles del encuentro, cosa que puede implicar verdad o mentira, y se dice que se conocen e-mails sobre intenciones de unos y otros.
¿Más cerca del impeachment? Depende. Tal vez de los hechos, pero sobre todo de las versiones sobre los mismos. En todo caso, el asunto, mezcla de hechos y versiones, no ha terminado.
(Añadido el 13: más sobre el impeachment. Y sobre lo peculiar que es dejar rastro en este tipo de asuntos)

martes, 11 de julio de 2017

Otra Memoria Histórica

A estas alturas, la alcaldía de Charlottesville, USA, había decidido retirar la estatua del general confederado Robert E. Lee. Un grupo de miembros del KKK, el grupo racista más visible, acudió a protestar, convenientemente protegidos por la policía. Al fin y al cabo, Lee, como confederado, había defendido la esclavitud (de los negros, por supuesto). El alcalde no quería líos y pidió que nadie más acudiera al evento, pero, a lo que se dice, hubo más defensores de que se quite la estatua que contrarios. La cosa no pasó de ahí. Los militantes antirracistas superaron en número a los supremacistas y todo quedó ahí. Pero esta aparición del KKK no es irrelevante.
Obsérvese que la cuestión no es tanto la Memoria Histórica (de la que, de tanto en tanto, se habla en las Españas cuando se retira un escudo o una estatua que tenga que ver con el franquismo), sino el significado que el asunto tiene en el momento actual. Allí hay un repunte del racismo, sí, pero, por debajo, hay una cuestión complicada con las clases medias blancas.

lunes, 10 de julio de 2017

Otra vez con el macho-alfa

Harold James cita a Theresa May en la conferencia de su Partido Conservador el pasado octubre:
“If you believe you’re a citizen of the world, you’re a citizen of nowhere. You don’t understand what the very word ‘citizenship’ means.”
Los que se creen ciudadanos del mundo, son ciudadanos de ninguna parte. Basta entender qué significa "ciudadano" para estar de acuerdo, vino a decir. 
Lo cita como una anécdota representativa de la decadencia del universalismo en la política y, por tanto, del auge del nacionalismo (sea de entidades estatales como de entidades sub-estatales). Digamos que esta fragmentación del sistema internacional corre pareja con la caída del liderazgo estadounidense y, dice, muestra la necesidad de un nuevo líder que lo sustituya, con Alemania y la China presentándose como alternativas. Viejo tema, a fe mía (tendría que hacer una recolección de los artículos que he publicado en los últimos 15 años, pero me da pereza).
No parece necesario que haya un macho-alfa en el sistema mundial. Incluso, visto lo visto, no es algo deseable. Tampoco lo es un mundo orwelliano a tres bandas, con cada uno de sus miembros complotando para, de acuerdo con un segundo, hundir al tercero. Pero un mundo heptapolar (como lo llamó Jalife-Rahme) no es tan mala idea. Mucho más estable, mucho más libre, mucho más pacífico.

domingo, 9 de julio de 2017

Entretenimiento dominical

Es curioso este artículo sobre el lenguaje corporal utilizado por Putin y Trump en sus encuentros en Hamburgo, tanto el informal al inicio (ambos de pie) como el formal posterior (ambos sentados). La conclusión que saca el autor es que el que "mandó" fue Putin y coincide con otros que sí han ido al contenido del encuentro. La verdad es que tanto me da, pero resulta sugestivo el razonamiento y las conclusiones.
El hecho más que curioso es que la hija Ivanka, "asesora presidencial",  sustituyera al padre en algunos actos y, todavía más interesante, que los Estados Unidos ya no marquen la agenda y se queden solos en algunos asuntos. Incluso se habla de un G-19.
Desgraciadamente, hay un asunto en el que, si no hay unanimidad, la cosa deja de tener mucho sentido. Me refiero a la cuestión medioambiental: si el problema es mundial (planetario), la solución tiene que producirse al mismo nivel. Por cierto, eso se aplica también al hecho de que 20 países, por importantes que sean, no son todos los países del mundo. Si estuvieron de acuerdo en la cuestión del mercado libre es que o mentían o, simplemente, firmaban en papel mojado.
Puede verse, para ambos asuntos, lo que recogí en el post de ayer y en el de anteayer.
(Por cierto, un nuevo acierto de Orwell en su 1984, a saber, la alianza (más que special relationship) entre Estados Unidos y Reino Unido. Ya solo les falta el ingsoc)

sábado, 8 de julio de 2017

Un mundo inseguro

Una sucinta entrada de Paul Rogers, pero documentada. Describe, con enlaces creíbles, las raíces de la inseguridad del (no solo "en") el mundo actual. Sequías, alimentos, guerras... Y el inevitable y optimista "tiempo para actuar" que viene desmentido por las preocupaciones cotidianas más urgentes pero menos importantes. Y es que, encima, nadie tiene autoridad sobre el conjunto. Naciones Unidas, fue un proyecto interesante. Y el G-20 está pasando a la historia como mucho más irrelevante.

viernes, 7 de julio de 2017

Libre mercado: qué buena idea

Gandhi, cuando le preguntaron por la "civilización occidental", contestó que sería una excelente idea. Sus razones tenía.
Algo parecido se podría decir del "libre mercado": que sería una excelente idea caso de existir en determinados ámbitos. Por supuesto que existe en mi pueblo entre las peluquerías, panaderías y bares. Y entre pequeñas clínicas dentistas. Pero cuando la Unión Europea, a instancias de empresas estadounidenses, propone multar con 2.700 millones de dólares a Google por prácticas monopolistas o cuando Amazon compra Whole Foods, hay motivos para tildar al sistema actual de "capitalismo de monopolio", que no es, precisamente, una exaltación del mercado.
Pero de eso ya hablaba Braudel en los años 70 cuando distinguía entre vida material (trueque, autoabastecimiento), vida de mercado (pequeñas y mediocres empresas) y capitalismo (lo que habría sido mejor llamar "economía capitalista", es decir, lo que ya entonces se veía como la capa superior del funcionamiento del sistema mundial y se constataba que allí las "leyes del mercado" no se aplicaban). Si globalización (otra palabra polisémica) lo que quiere decir es más poder para esa "economía capitalista" o monopolista, parece claro que no es, precisamente, la mejor garantía para el libre mercado, cuyas bondades se proclaman. Sí, el libre mercado sería una excelente idea.
(Añadido el 10: las fronteras entre estos tres niveles de Braudel -material, mercado, capitalismo- no son nítidas sino todo lo contrario. Es particularmente interesante la idea de "capitalismo de amiguetes", situado en la frontera entre mercado y capitalismo)

jueves, 6 de julio de 2017

La parte y el todo

El prejuicio nace o se expresa cuando se atribuye al conjunto de un grupo lo que es observable (¡o imaginable!, que ahí la proyección funciona a toda máquina) en algunos de sus miembros. Varios casos.
En una organización a la que pertenezco ha habido comportamientos realmente rechazables por parte de sus autoridades y de algunos miembros. La opción ha sido o no hacer nada o darse de baja todo nuestro grupo en la organización o mostrar el rechazo hacia dichos comportamientos sin por ello dejar la organización. La votación en el grupo ha dado la unanimidad a esta última posibilidad.
Uno de los argumentos ha sido, por parte de miembros de reconocida pertenencia a la Iglesia Católica, precisamente el de los comportamientos rechazables en dicha Iglesia, pero que no pueden atribuirse al conjunto de la organización católica. Todavía no se había producido la noticia sobre una orgía homosexual en un apartamento varticano perteneciente a la Congregación de la Fe (supongo que es el antiguo Santo Oficio). Lo de un cardenal australiano, con puesto relevante en el Vaticano e implicado en casos de pederastia, había sido el caso anterior. A mi amigo, el comportamiento de algunos miembros de su religión no implicaba un juicio sobre el conjunto de dicha religión.
Sin embargo, es frecuente que se achaque al Islam, en su conjunto, lo que son comportamientos rechazables de algunos de los adscritos a tal religión, en particular los de los yihadistas practicantes del terrorismo.
En los tres casos que cito, el prejuicio lleva a atribuir al todo lo que es de una parte y, además, a buscar argumentos de todo tipo para "demostrar" que esa parte actúa como actúa precisamente porque es integrante del todo, que es el que determina el comportamiento de la parte. Se recurre a lecturas sesgadas de los textos sagrados, a la atribución de determinados prejuicios (misoginia, por ejemplo, en el clero que termina expresando su sexualidad por otros conductos) al conjunto, al "sentido común" y a lo que haga falta con tal de legitimar ese error de juicio que consiste en atribuir al todo lo que es propio de una parte, sea o no mayoritaria.
(Recuerdo un caso que tuve de prejuicio contra los gitanos que se basaba en las molestias que algunos de ellos habían ocasionado al interfecto. Se curó invitándole a una fiesta con mis primos gitanos para que viera que no todos eran como los que habían querido molestarle en su camino hacia el polideportivo del pueblo)

miércoles, 5 de julio de 2017

Las barbas de tu vecino

Un partido, que no tiene apoyo suficiente en el parlamento para poder gobernar, consigue el apoyo de otro partido, este de ámbito local, a cambio de un sustancioso aumento de las trasferencias de fondos desde el gobierno central a la región en la que aquel partido está implantado. Como la cantidad viene en libras (un millardo de libras esterlinas), el lector entenderá que no me estoy refiriendo a los acuerdos del PP español (y españolista) con el PNV (nacionalista vasco, como su mismo nombre indica, pero sin apresuramientos). Me refiero al incremento de las transferencias a Irlanda del Norte comprometidos por la primera ministra Theresa May a cambio del apoyo del Democratic Unionist Party (DUP, unionista como su mismo nombre indica) en los presupuestos, las posibles mociones de censura y determinados aspectos de las futuras tareas legislativas. La estabilidad está asegurada, aunque los nacionalistas escoceses y galeses protesten. El poder, no el “interés general”, es lo que cuenta.
Vaya ahora un vistazo a la situación de un partido político en la oposición, por lo menos desde la perspectiva de algunos periódicos que suelo leer. Lo primero que salta a la vista es el consejo (consejo periodístico, por supuesto) que se le da: no se pase el día criticando al partido del gobierno si quieren llegar a ocupar su puesto en el habitual “quítate tú, que me pongo yo” que es la política, ya que lo que tiene que hacer es proponer alternativas creíbles y que lleguen al elector, es decir al ciudadano que vota (los que no votan son irrelevantes desde este punto de vista). Después está otra de las evidentes debilidades de dicho partido: el desfase entre sus bases más a la izquierda y la cúpula demasiado relacionada con lo que en Bolivia, en los años 50, se llamaba “la rosca”, es decir, ese conglomerado de intereses empresariales, mediáticos y políticos por encima de los partidos. Ahí entra, además, la cuestión de lo que llaman “Estado profundo”, o sea, el entramado de servicios y funcionarios que se mantienen mande quien mande y que, sobre todo en el terreno de los servicios secretos, pueden tomar decisiones o, por lo menos, orientar las de cualquier gobierno. Finalmente, está una debilidad que los electores no suelen perdonar: exceso de luchas por el poder interno, peleas en las cumbres del partido, conflictos y venganzas de la “férrea ley de la oligarquía” del partido.
No, no. Me estoy refiriendo al Partido Demócrata estadounidense, criticón de Trump sin ofrecer alternativas, demasiado cercano a “Wall Street”, es decir, de nuevo, a “la rosca” que decían en Bolivia, y enzarzado en peleas internas, Sanders incluido, asuntos todos ellos que, unidos a su minoría en el Congreso y el Senado, no auguran futuros electorales muy brillantes para dicho partido. Ya sé que usted ha pensado en el PSOE. De hecho, es lo que yo pretendía, aunque mi intención de fondo, como en el párrafo anterior, es ver hasta qué punto “en todas partes cuecen habas” porque en todas partes se refleja una situación parecida. Volviendo a la analogía, casi se podría decir que la crítica de los Demócratas al presidente Trump se convierte en una baza más al tuitero mayor del país, rechazado por tres cuartas partes de los encuestados en 37 países por el Pew Research Center, pero cuyos partidarios encuentran precisamente en esas críticas un argumento para apoyarle más fervorosamente. Aunque mienta como un descosido, casi una mentira por día según ha documentado el New York Times.
La política es eso: ganar votos para después olvidarse de los electores en aras de la “gobernabilidad”, el “sentido común” y la “estabilidad” y, para ganar votos, ofrecer el producto que mejor encaje con las preferencias de los consumidores, quiero decir los votantes. Si eso no se hace, mala cosa es. Quedan relegados a una oposición más o menos vociferante, pero sin cumplir con su objetivo fundamental que es conseguir el poder o, por lo menos, mantener las cotas locales o porcentuales a las que se ha podido acceder. Decidir sobre el destino de mil millones de libras esterlinas es mucho, aunque más lo es decidir sobre 1.400 millones de euros de devolución o la inversión de 3.380 millones en la “Y vasca” ferroviaria. Pero, del mismo modo, la situación del Partido Demócrata parece, dentro del contexto de lo que es aquella política, menos grave de lo que lo es la del PSOE. Ha habido rumores de fragmentación demócrata, pero nada comparable a lo del PSOE. Veremos qué pasa.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)
(Nota: Mientras el Partido Demócrata se mueve hacia la izquierda, la prensa “progre” estadounidense se mueve hacia la derecha. Me suena)
(También en los Estados Unidos el que no vota es irrelevante, así que mejor conseguir que los que no nos votan no pueden votar y, por supuesto, despreocuparse de los pobres, por parte de los dos partidos, precisamente por eso: no suelen votar)

Cien años son nada

Interesante articulo de Rabilotta y Piqueras recorriendo la evolución del sistema mundial desde la llegada de la revolución de Octubre, hace cien años, hasta la actualidad, con sugestivas perspectivas hacia el futuro. Sería preocupante estar de acuerdo en todo lo que dicen sus autores, pero contiene elementos que hacen pensar.

martes, 4 de julio de 2017

Una pregunta

Hoy, cuatro de julio, reproducen este viejo artículo que incluye esta interrogante en su segundo párrafo:
'Is not nationalism—that devotion to a flag, an anthem, a boundary so fierce it engenders mass murder—one of the great evils of our time, along with racism, along with religious hatred?'
by
Howard Zinn

Quién financia a los terroristas

Hay dos cosas que me hacen pensar en este terreno. Primero, que el DAESH va ganando aunque esté perdiendo territorio. Apoya y, parece, va a apoyar más ataques en "occidente" utilizando la creciente islamofobia como argumento para reclutar nuevos yihadistas. Encima, ataques perpetrados por un loco (porque locos los hay en todos los campos) son reivindicados por el DAESH aunque no haya tenido nada que ver. Es su juego.
Después está el confuso asunto de Qatar, cuyo boicot vence y es retrasado y vuelve a vencer. Y es que Arabia Saudita pesa mucho. De hecho, se sabe quién financia a los terroristas, pero no se sabe. Quiero decir que un gobierno como el británico tiene buena información sobre los financiadores, pero es poco probable que lo haga público. Dicen que porque Arabia Saudita es demasiado importante para las relaciones exteriores del Reino Unido como para andar por ahí contándolo.
Los Estados Unidos hacen un trato para vender 110 millardos en armas a Arabia. Eso sí, las inversiones extranjeras allí están cayendo. Pero Francia está buscando su hueco en su primer proveedor de petróleo.
Curioso puzzle. Como para ir haciendo afirmaciones tajantes.

lunes, 3 de julio de 2017

Terrorismo interno

Lo cuenta Al Yazira que, por lo visto, todavía existe a pesar de las presiones sauditas contra Qatar. Un suicida hizo detonar una bomba en un campo de desplazados internos en Ramadi, provincia de Anbar, Irak. Cuatro militares y cuatro civiles muertos en este ataque terrorista de supuesto musulmán contra probables musulmanes.
En Damasco, Siria, son diecinueve los muertos por tres coches-bomba, uno de ellos conducido por un suicida, según la Agencia EFE. Lo mismo: supuestos musulmanes asesinando probables musulmanes, cosa que no parece estar de acuerdo con el Corán, así que los asesinos no debieron ser grandes fundamentalistas. O por lo menos, rigurosos practicantes.
¿Refleja un cambio de táctica ante la, al parecer, inminente pérdida de Mosul por parte del DAESH? Todo eso en el supuesto de que el atacante esté en la línea del renqueante "califato". Porque podría ser un loco, como suelen ser los cristianos de extrema derecha que cometen atrocidades en los Estados Unidos, a los que nadie llama "terroristas". Terroristas, para muchos medios allí, solo son los musulmanes o asociables con dicha religión. Pero en España, no. Terroristas también han sido los de ETA.
(Añadido el 5: DAESH consiguió, por fin, perpetrar ataques en Irán. Fue en junio. Y ahí se puede encontrar terrorismo de supuestos musulmanes -chiítas- contra musulmanes sunitas, facción del Islam que algunos chiítas no consideran Islam auténtico)
(Añadido el 6: Un elemento más para entender al DAESH, a saber, su presencia en internet en una especie de "califato virtual")
(Añadido el 11: Lo dicho más arriba sobre la pérdida de Mosul por parte del DAESH puede ser todavía más preocupante si, encima, se une al referéndum por la independencia que se celebrará en septiembre para los kurdos en Irak. La violencia "sectaria", es decir, entre versiones diferentes de una misma fe -suníes y chiíes- más los kurdos, puede irrumpir de forma inmediata)
(Añadido el 15: Amnistía Internacional denuncia el exceso de muertes civiles en la recuperación de Mosul por parte del gobierno iraquí. Eso da argumentos al DAESH)

domingo, 2 de julio de 2017

Revuelta en los márgenes

Paul Rogers publica un interesante artículo sobre qué puede suponer para el DAESH (al que se refiere como Estado Islámico, IS) su derrota territorial, es decir, la pérdida del "califato".
Tomo nota de uno de sus efectos, a saber, la proliferación de ataques en "occidente".
These attacks have three aims. One is demonstrating that IS remains a significant part of the response to what is seen as the western threat to Islam, and another is to show revenge and a capacity for retaliation against the perpetrators of the air assault in Iraq and Syria. Most important, though, is the intention of damaging community relations and catalysing Islamophobia and anti-Muslim bigotry. The aim is to polarise, destabilise and damage western societies by inciting inter-communal violence.
Tiene sentido, en efecto, que pretendan mostrar que siguen activos dando respuestas a las amenazas de "occidente" al Islam, que pueden vengar los ataques aéreos (muertos civiles incluidos) en Irak y Siria y que pueden seguir promoviendo la islamofobia, polarizando las sociedades "occidentales" (y consiguiendo, además, nuevos adeptos gracias precisamente a esa islamofobia generada en parte por las acciones del DAESH que provocan a nuevos yihadistas).
El artículo termina algo ominoso:
As IS loses its caliphate it is making the transition to a guerrilla insurgency in Iraq and Syria, is escalating its attempts to damage social cohesion in western states and it is doing what it can to spread the message and gather supporters across the Global South.
Transición del califato a la guerrilla, deterioro de la cohesión social en los estados "occidentales" y, y difusión de su mensaje y búsqueda de apoyos en el Sur Global.
Pero hay más, y este es el párrafo final:
While most of the focus is on IS and a presumed problem with Islam, it is worth noting that neo-Maoist movements persist, not least with the Naxalite rebellion in India. Perhaps the wise conclusion has to be that IS, the Naxalites, Boko Haram and others should all be seen as examples of an evolving era of revolts from the margins, revolts that may simply not be amenable to control and suppression by military action.
El problema de este tipo de violencia no es solo del DAESH. Hay más y, como en este caso, pretender suprimirlos únicamente mediante la acción militar no parece que vaya a tener éxito.
De todos modos, mi problema es la financiación. Las guerras son costosas. Las guerrillas no tanto. Pero hace falta dinero para llevarlas a cabo (armamento, munición, avituallamiento, logística, información, trasporte...). En los tiempos de la Guerra Fría era más fácil: si yo estaba contra "estos", los "otros" me ayudarían de mil maneras (con efectivos incluso, llamados asesores) y si estaba con los "otros", "estos" serían los que me ayudaban. Ahora ¿quién ayuda a quién? ¿Solo los pretoleros de mayoría musulmana? Demasiado fácil.